martes, julio 10

Un pequeño detalle que no sabía...

Me había enterado que a pesar de que mi empresa no tiene comedor en Caracas, resulta que hay un modo de comer.

Resulta que la empresa para la que trabajo es, por así decirlo, como una filial de PDVSA. En realidad la relación jurídica es más compleja que eso, pero creo que decirlo así es suficiente en este contexto. El hecho es que la información nueva es que puedo comer en el comedor de allá. Los edificios no están realmente lejos. Yo estoy ubicado en la Av. Francisco Solano (en mi otro blog debería postear las cosas que se sobre este tipo de nombres antes de que se me olvide) y el comedor está en la Av. Libertador a cuatro cuadras de distancia (cuadras reales, no de esas que la gente de nuestro país llama llaneras)

José Ricardo y Vicky (no se porqué me salieron tan mal las fotos, pero pido disculpas por mi Razr)
Hoy el grupo de gente con el que suelo almorzar se desidió por fin que fueramos allá. Yo había tenido la oportunidad de entrar a ese edificio en otra ocasión, así que no describiré la entrada ni los pasillos, pero si describiré que había bastante cola. Si como se lee Co La. Gracias a la organización y a los estudios que supongo que se han hecho, la cola pasa rápido y de hecho en parte amena. Como en todas estas cosas (al menos así era en Pequivén también) había una sección para dieta (con su Co La) diferente y la comida normal (que dicho sea de paso tenía menos gente esperando) Avanzamos rápido había toda la variedad posible en lo que se puede pedir para una comida ejecutiva (carne, pollo, pescado, cuatro contornos, jugos, refrescos) en fin no sigo describiendo porque todos hemos estado en comedores de una u otra manera.
José Ricardo y Yo avanzamos primero (le llevabamos una ventaja de unos 3 minutos al resto del grupo, por apuro, supongo) encontramos una mesa al final del comedor, luego vinieron las chicas (Nataly y Vicky) y luego los otros muchachos (Antonio y Fran)

Sorry por la mueca, no pude editarla para que se vea mejor,
si lo logro luego reemplazo la foto

Nos ubicamos en dos mesas relativamente cercanas (mentina, estaban lejos, pero lo digo así para que no suene que estabamos separados). Nataly llevó unos canelones de su casa, que estaban buenísimos (lo que implica que efectivamente los probé (¿doble paréntesis, a quién se le ocurre? le dió uno a José Ricardo y uno a mi) y agradecí a su mamá porque estaban muy buenos)
Pongo foto de la mesa

Yo se que no se le toma foto a la comida, pero quise dejar el testimonio de mi
primera comida en la Campiña.

No hay comentarios.: