Estas frases me encontraron cuando estaba cerca del inicio de su obra de teatro "prohibido siucidarse en primavera"
En el acto segundo cuando ya conocemos a todos los personajes, Chole desbordante de juventud y energía conversa con el Doctor y penetra con mayor agudeza en el fin último de la institución en la que se encuentra.
"Chole.- No, doctor, no me haga usted dudar. La vida no es solamente un derecho. Es, sobre todo, un deber."
"Chole.-¿Te has acordado de mi?
Fernando.- Todo el día.
Chole.- ¿Por qué no me has escrito?
Fernando.- Te escribiré por la noche.
Chole.- ¿has visto salir el sol?
Fernando.-Sí, tiene gracia. ¡Sale con una cara de sueño el pobre! Y en cuanto asoma, hace más frío que antes.
(...)
Fernando.- (...) Con permiso doctor, ( se deja caer deshecho en una butaca.) Vengo chorreando salud.
Chole.- ¿No me has traído nada?
Fernando.- Ah sí, una rosa de los Alpes, blanca. De esas que sólo florecen entre la nieve y sobre los abismos. La he dejado en tu cuarto.
Chole.- ¿Por qué has hecho eso? Dicen que se deshojan al bajar al llano. Pobre rosa... (Sale.)
Fernando.- Ah. las mujeres. He podido matarme por alcanzarla, y nada. Pero la rosa se deshoja...¡Pobre rosa!"
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