lunes, agosto 6

fin de semana en Maracay

Todo lo que voy a escribir es subjetivo (en realidad eso se cumple casi siempre, salvo (jeje doble paréntesis de nuevo, salvo cuando escribo de temperaturas y presiones y cosas asi, creo))

Maracay es una ciudad interesante para mi, mi papa se crió allí antes de estudiar la universidad, mi abuelo paterno vivió allí hasta hace poco, y mi abuela materna, murió allí hace un año. Mi tio abuelo, por el que me llamo como me llamo, que era del ejército de Gómez y de López Contreras, y murió aterrizando un avión, en efecto murió allí. Dada esa introducción es que Maracay tiene un valor especial en mi memoria.
Fui por el fin de semana, digamos que por motivos familiares(??) de amistad(??) más o menos. Me quedé en una casa en una zona llamada el Castaño, que queda en una posición parecida a la de residencia actual en Altamira. Queda pegada a la montaña, la montaña es verde, alta, con brisa. La diferencia fundamental es que la casa tiene atrás un riachuelo (cosa que no tengo en Caracas) y se escucha la maravilla de trotar (se podrá describir así?) del agua a través de las rocas.
La ciudad como tal sufre de ese extraño y molesto momento en el que su infraestructura es adecuada para una ciudad pequeña, pero su crecimiento la coloca como una ciudad grande (me perdonan los caraqueños por la afirmación, pero tomen en cuenta las dimensiones europeas por ejemplo). Claro tiene dos o tres super avenidas (en realidad pequeñas avenidas con muchos semáforos que entorpecen la circulación) en el caso del norte de la ciudad un tiene que buscar la avenida csanova-godoy (que alguna vez alguien me contó la historia y cuando la recuerde o la pregunte la colocaré en mi otro blog) y en el caso del castaño hay que cruzar hacia la avenida de las delicias. Las delicias es un nombre agradable para cualquier via, y supongo que la casualidad y el destino se habrán conjugado, pero el hecho es que la avenida tiene multitud de sitios para comer. Desde restaurantes como el Churchill (no estoy seguro de este deletreo), que por ceirto es un tremendo restaurant para ir cuando esten por allí, hasta sitios de comida rápida (Mac Donals está al principio de la avenida) y areperas en toda la via y muchos, muchos sitios más. El origen del nombre de las delicias debe estar asociado a la frondosidad de sus árboles también (en realidad estoy especulando pero no me extrañaría) pero a pesar de esa exuberancia, los centros comerciales, sitios de comida y demás, resulta ser un sitio de colas exasperante.
el viernes en la noche tardé casi 50 minutos en llegar hasta el final de la avenida, desde la entrada de Maracay. Casi me sentí como en mi desdichada urbanización Altamira donde es un sufrimiento entrar o salir de ella (a pesar de su belleza, orden, y tranquilidad en ausencia de vehiculos)
En las mañanas pude sentir, como en mi casa, el ser despertado con el trinar de los pájarosy tener la esplendorosa vista de la montaña como recibimiento a la conciencia.
Publico algunas fotos de las vistas de la casa, al final se me olvidó sacarle fotos a la montaña.

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